Hotel Verdún, Minas

El Hotel Verdún está ubicado frente a una de las esquinas de Plaza Libertad, a pocos metros de la Catedral de Minas. Desde hace más de un siglo la familia Menchiotti es su propietaria. En los primeros años lo administró don Pedro Menchiotti, pero durante varias décadas estuvo arrendado y bajo la gerencia de otros empresarios. Hace unos años regresó nuevamente a manos de la familia Menchiotti; sus nietos tomaron la dirección del mismo, transformando el hotel en uno de los más elegantes del interior del país.
Hotel Verdún, Minas

El hotel fue totalmente remodelado, conservando algunas características de su edificación original, como barandas, claraboya, una escalera hoy alfombrada pero que deja ver en sus laterales los escalones de mármol que se conservan en perfecto estado. Todo cuidadosamente diseñado, con muy buen gusto, amoblamiento que conjuga lo tradicional con lo moderno.

En el living principal, que comunica con los distintos sectores del hotel, hay una estufa a leña, revestida en su boca con chapa de hierro; un largo caño de acero inoxidable que recorre la pared es parte de la chimenea que llega hasta la parte superior donde está la claraboya. Sobre uno de sus laterales hay una pared de ladrillos de vidrio, iluminada con un tinte color caramelo. Varios sillones de madera tapizados en color natural y pequeñas mesas forman parte del living principal. El lugar motiva a sentarse a contemplar el ambiente, o a ingresar en internet en un escritorio ubicado en uno de sus rincones. Entre las paredes de colores vivos nos encontramos con una columna que tiene diseñada la palabra bienvenidos en varios idiomas y tamaños. En uno de los corredores ubicado junto a la escalera otra pared expresa en grandes letras: viajar es vivir.

Recorriendo sus pasillos nos encontramos con varias gigantografías, sobre el Cerro del Verdún, otra de los minuanos Santos Insaurralde y Santiago Chalar, poeta y cantante minuanos con varios long play - discos editados en Uruguay. Desde sus poemas y canciones han reflejado la vida y el paisaje del Departamento; podríamos dejarnos llevar por el tema Minas y abril para recorrer los distintos sectores del Hotel Verdún y su ciudad. Otros murales forman parte del lugar, donde el pasajero se siente a gusto en un espacio donde el arte y el diseño fueron cuidadosamente pensados y estudiados para seducir a quienes se hospedan y a quienes aprecian lo confortable, lo realmente agradable.

Los dormitorios son más que amplios, con espacio suficiente. Incluyen una larga mesada de madera para apoyar una computadora, tablet, celular y todo lo que uno lleva en el equipaje cuando viaja y debe tener a mano en forma visible, para utilizar durante la estadía. Continuando esta larga mesada hay otra más baja para apoyar bolsos o maletas. Junto a la puerta del baño y oculto a la visión del resto de la habitación un perchero, un estante para acomodar ropa, dejar zapatos y en el mismo, el cofre de seguridad. La televisión tiene buen tamaño, ofrece cable con varias señales, ubicada en la pared, frente a una amplia y cómoda cama con sommiers. Un buen espejo en una de sus paredes y, otro detalle interesante en estos tiempos donde la tecnología nos acompaña a todas partes, en la habitación hay varios toma corriente para conectar y cargar celulares o tablets.

Mesa de luz con portátil, control de luces en la entrada de la habitación y cerca de la cama. Aire acondicionado con control remoto para regular la temperatura ambiente. Un baño de buenas dimensiones, con duchero amplio, mampara de vidrio y una regadera de buen tamaño y con la suficiente fuerza para disfrutar de la ducha. Espejo a lo largo de toda la mesada de granito. Sobre uno de los laterales -entre el espejo y la ducha- una pared revestida en unos 30 centímetros de ancho con venecitas de colores fuertes que resaltan en el ambiente claro y el resto de la cerámica en paredes y piso. Secador de mano en la pared, aire acondicionado independiente en el propio baño que prende automáticamente al encender la luz y varios juegos de toallas forman parte de otro de los espacios con los que cuenta la habitación. Una heladera - frigobar con dos vasos; el pasajero puede cargarla, como se estila hacer en hoteles cinco estrellas en distintas partes del mundo.

El espacio, el ambiente en m2 es suficiente para sentirse cómodo dentro de la habitación, y también fuera de ella, en otros sectores. Otros hoteles en el mismo espacio donde está ubicado el Hotel Verdún podrían haber construido más habitaciones, reduciendo el tamaño de las mismas, pero sus actuales propietarios han preferido sacrificar la cantidad de habitaciones optando por menos, ofreciendo a sus pasajeros un mayor espacio en las mismas para disfrutar lo mejor posible durante la estadía.

Otro detalle interesante es que todas las habitaciones tiene un diseño diferente, hasta en sus baños, incluso algunas son más grandes, estilo suite, con mayor espacio. Los pisos varían según el diseño de cada habitación, algunos en madera y otros en cerámica, lo mismo en otros lugares del hotel. Qué más podría pedir un pasajero que aprecia un buen ambiente, diseño, o las macetas con arreglos florales y luces que fueron estudiadas correctamente para su ubicación y que ofrecen una puesta en escena perfecta con la luz natural que ingresa durante el día por las distintas aberturas del hotel.

El desayuno cuenta con una moderna cafetería con un servicio buffet desde la hora 06:30 a 10:00 de la mañana. Distintos tipos de café, variedades de té, yogur, jugo de naranja, tostadas, tortas de fiambre, tartas dulces, una heladera con fiambres y quesos, mermeladas, manteca, cereales y hasta una sandwichera para el clásico sandwich caliente, entre otras variedades que puede disfrutar mientras mira las noticias.

El check-in es a partir de las 13:00 horas y el check-out a las 11:00 horas. Junto a la recepción una heladera con bebidas que funciona con personal las 24 horas; si en plena madrugada usted desea un refresco o una cerveza bien fría, sólo tiene que pedirla o ir hasta la recepción para disfrutarla. Hay otro living ubicado en el ingreso al hotel, en el ángulo que une las dos esquinas, con un amplio ventanal que abarca buena parte del frente del hotel, en el cual al sentarse uno se siente como si estuviera ubicado en la misma Plaza Libertad.

Los televisores están estratégicamente en distintos sectores, para que el pasajero pueda seguir las noticias, un encuentro de fútbol en la habitación, living, cafetería o la recepción. El Hotel Verdún brinda servicio de emergencia médica las 24 horas, lavandería y wifi gratuito con buen funcionamiento en todos los sectores del hotel, un detalle importante a tener en cuenta ya que no es común en todos los hoteles en donde, además de cobrar por el wifi, el mismo no es eficiente, algo que ocurre hasta en hoteles cinco estrellas. Aquí, es eficiente en todos los sectores y no tiene costo alguno.

Business Center en recepción las 24 horas, una sala con cómodos sillones, como si fuera un living, un sector vip que incluye un televisor grande, equipo de audio y la intimidad para realizar una charla, conferencia o encuentro; el mismo es sin cargo. Estacionamiento gratuito y monitoreado por la calle 25 de Mayo, servicio guarda maletas y el personal muy amable hacen más agradable aún la estadía. El mismo hotel ofrece información turística a sus visitantes. En ninguna parte del hotel se puede fumar. Pero la plaza y la nueva peatonal que comunica con la Catedral está a pasos, es una buena excusa para quienes quieran dar un breve paseo.

Cuenta además con un jardín con amplia piscina de material, cubierta con venecitas en tonos de azul, una cómoda escalera con escalones amplios y seguros, lo que facilita el ingreso de personas mayores y niños. La palabra Hotel Verdún en el fondo de la piscina invitan a un baño en la transparente agua minuana, o descansar en las reposeras o sillas y mesas de madera estilo Teka alrededor del jardín. Un detalle interesante es el piso que rodea la piscina, con distintos tipos de piedras antideslizantes en varios tonos. Estas piedras no se calientan con el sol y se pueden pisar sin problema.

Otro detalle más del hotel: al ingresar al jardín, entre un cerco de plantas hay duchero realizado con un poste de madera, que lleva por dentro un caño por donde pasa el agua, tiene grifo y en la parte superior la regadera, también con piso antideslizante, desagüe y el césped, con plantas y palmeras que forman parte del lugar, desde donde también se puede apreciar la parte alta de la Catedral de Minas. En sus paredes, piedras y faroles forman parte del entorno. La piscina funciona de 09:00 a 22:00 horas.

A pocos metros del hotel, sobre los laterales de la plaza hay una serie de restoranes que facilitan el almuerzo o cena, desde un moderno local como Meta Fuego con buena parrilla, o la pasta, mariscos o pizzas en Ki Joia, además de poder disfrutar de los clásicos alfajores de la ciudad de Minas que se ofrecen en distintos locales.

Minas cuenta hoy con un hotel que ofrece una propuesta distinta, moderna, nueva, al día con la tecnología actual, con llave en sus habitaciones mediante tarjeta magnética y a sólo cien kilómetros de Montevideo. Desde Minas hay sólo 37 kilómetros hasta Villa Serrana, está a escasos 69 km. de Mariscala, dos lugares a los que el pasajeros puede trasladarse y regresar en el día para descansar en el Hotel Verdún.

La Reserva Natural de Salus o el Cerro del Verdún están a menos de 10 km. del hotel y la Reserva Natural cuenta con Guardaparques para realizar visitas guiadas. Otra de las posibles visitas guiadas -agendando día y hora previamente- es al Centro de Budismo Tibetano Vajrayana, también a pocos minutos del hotel. Teniendo como base el Hotel Verdún usted puede planificar su viaje para visitar los distintos paisajes que ofrece el Departamento de Lavalleja.

El antiguo Hotel Español, luego Hotel Garibaldi y Restaurante hoy el nuevo Hotel Verdún guarda entre sus paredes más de un siglo de historias, maletas de recuerdos y personajes. Muchas de ellas viven gracias a la memoria de varios minuanos, que ya no están entre nosotros.

Algunos cuentos podrían mezclar la fantasía con la realidad de la vida de aquel viejo hotel a cargo de don Pedro; vivencias, historias que van pasando de generación en generación. En Minas, como en muchas otras partes del país, se carece de un archivo que rescate fotos o documentación de esos tiempos que puedan certificar los recuerdos de varios de sus habitantes e historias, que están relacionadas con esta nueva etapa del Hotel Verdún. Más de un siglo de vida para una empresa que funciona como hotel y por la cual pasaron muchas personas conocidas, famosas, o simplemente los que viajar para disfrutar.

En los primeros años del siglo pasado en la esquina de 25 de Mayo y Solís, en la ciudad de Minas se encontraba una fonda, un alojamiento similar a lo que es una pensión. No hay diferencia entre ambas; en España se utilizaba uno u otro nombre según la ordenación turística de cada Comunidad, aquí se tomó el concepto adaptando el mismo como otras costumbres europeas que llegaban a nuestras tierras.

Pero la denominación fonda o pensión fue modificada por don Pedro y pasó a conocerse como Hotel Garibaldi. Transformándose en un centro que era además la estación donde llegaban y salían las diligencias y con los años los primeros medios de transporte motorizados. Un lugar de reunión social, de gente de paso, turismo o viaje de negocios. Para imaginarnos un poco el lugar y la actividad en aquellos años, podríamos recordar alguna película de cowboy del lejano Oeste donde siempre había un hotel y una cantina al que llegaba la diligencia y era el punto de encuentro por varios motivos, como los conocidos negocios de ramos generales, que eran el centro de la actividad y de las novedades que llegaban de la capital.

Del lejano Oeste a las Sierras de Minas. Podemos trasladarnos a una de las historias que relatan los minuanos y que ocurrió en 1952, con uno de los personajes de la pantalla grande del cine de Hollywood: el actor John Wayne. La historia y los relatos minuanos cuentan que Wayne llegó a Minas en busca de locaciones para rodar la película El Álamo, pasó unos días en la ciudad alojándose en el Hotel Garibaldi, junto con un grupo de técnicos. Muchas veces -más aún en aquellos años- seleccionar una locación, paisaje o lugar, no era tan fácil como hoy con toda la tecnología que existe. Muchas veces había que visitar personalmente los lugares que luego podían ser descartados por distintos motivos.

Raúl De Luca, un minuano con mucho conocimiento y una amplia cultura sobre el cine, actores y películas quedó sorprendido cuando al pasar por la puerta del hotel se encontró con la figura de John Wayne tomando un café en el Hotel Garibaldi. No podía creer De Luca lo que habían visto sus ojos, en vivo y en directo. Su relato también forma parte de la vida del hotel. Lo cierto es que la ficción y uno de los personajes más importantes de Hollywood está asociado a Minas y al hotel de la familia Minchiotti. ¿Sería el mismo John Wayne quien disfrutaba de un café o un ganadero con aspecto de cowboy? La historia se cuenta de esa forma y vale la pena respetarla, como otros tantos relatos de rockeros famosos que llegan a Punta del Este y La Paloma o al mismo actor Richard Gere visitando el Templo Budista a minutos de Minas.

El presidente Juan Lindolfo Cuestas visitó el hotel en 1902, llegó a Minas para inaugurar la vía férrea que unía Minas con Montevideo. La llegada del Presidente fue motivo además para varios festejos en su honor; en la oportunidad, el Presidente y su comitiva se alojaron en el Hotel Garibaldi. Durante una semana el hotel se transformó en Casa de Gobierno desde donde el Presidente y sus Ministros realizaron sus actividades.

Otro personaje y hecho vinculado a la vida del hotel fue el exilio de Víctor Paz Estenssoro; alejado de Bolivia, se refugió en una de las habitaciones del Hotel Garibaldi, entre las Sierras de Minas. Fue abogado, ex ministro, político boliviano y Presidente de Bolivia en cuatro oportunidades. El exilio durante su vida fue constante, en varias oportunidades durante 17 años. En uno de ellos Víctor Paz estaba exiliado en Argentina. En 1949 tuvo que dejar el vecino país hacia Uruguay por haber participado en un intento de cruzar la frontera de la Quiaca a Villazón para iniciar una rebelión contra el gobierno de Urriolagoitia. Llegó a Montevideo donde trabajó en el rubro exportaciones y luego en las finanzas de la empresa Lanasur, importante empresa textil que exportaba a varios países de la región, Europa y Estados Unidos. En ese tiempo debe haber tenido su pasaje por el Hotel Garibaldi. Luego de su estadía en Uruguay, regresó a Buenos Aires en 1951 y un año más tarde a Bolivia, donde volvió a ser Presidente. Falleció en 2001.

Otra visita recibida en el hotel, según cuentan, fue la de un escritor de apellido Parra. Que podría ser el poeta peruano Juan Parra del Riego, nacido en Huancayo, Perú en 1894. Vivió en Montevideo por el año 1916, luego viajó a Europa, retornando a Uruguay en 1921. Murió en Montevideo en 1925. Parra del Riego podría ser el posible visitante por su relación con nuestro país. De los recuerdos que guardan los habitantes de Minas, tenemos que tener en cuenta que las historias se van modificando con los años y se pueden confundir nombres y fechas. En uno de los testimonios aparece el nombre de “Nicanor Parra del Riego”. Queda la duda con otro poeta, Nicanor Parra, nacido en Chile en 1914, su nombre completo es Nicanor Segundo Parra Sandoval. ¿Cuál de los Parra se alojó y visitó el Hotel Garibaldi? Quedará entre los recuerdos de este remodelado Hotel Verdún, ubicado en la ciudad de Minas, Lavalleja, Uruguay.

Minas es una zona que invita a ser visitada, por su paisaje y además está muy cerca de Montevideo, a sólo 100 kilómetros y a menos de 90 km. de Punta del Este. Estas distancias motivan a la gente a llegar hasta ella. En estas décadas de vida del Hotel Verdún, que vienen desde comienzos del siglo pasado, muchos visitantes han pasado por sus habitaciones. Están en el recuerdo y los comentarios de muchos vecinos. No se guarda documentación sobre hechos concretos, fotos o publicaciones de medios de prensa de la época, que confirmen las historias de estos viejos vecinos con buena memoria. Pero que han dejado de generación en generación anécdotas y recuerdos que forman parte de la vida de la ciudad. El nuevo Hotel Verdún ofrece actualmente una propuesta moderna que vale la pena conocer. Por mayor información: www.hotelverdun.com

 

 

 

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