Frida Kalho

Frida Kahlo, Nueva York - 1939 retrato de Nickolas Muray
Frida Kahlo, Nueva York - 1939 retrato de Nickolas Muray

Hace casi más de dos décadas recorriendo el museo MoMa de Manhattan, al ingresar en una de las salas me encontré de golpe frente a una pintura de Frida Kalho, estaba allí, colgada en la pared, entre otras obras. Quedé paralizado a poca distancia, la suficiente para acaparar con mis ojos hasta los trazos de pincel. Fue la primera vez que experimenté la sensación de mirar y sentir colores reales viviendo en un lienzo, entre los límites de un marco que ayuda a sostenerse en una de las salas del MoMa. Pero que no le impide escapar y romper los límites naturales, como los de la paleta de colores de las flores en los jardines de Coyoacán.

Frida Kahlo fue polémica, irreverente, única, incomprendida para su tiempo. El dolor fue parte de su vida, como el amor y la locura, artista incomparable a la hora de retratar su vida a través del arte. Frida Kahlo nació el 6 de Julio de 1907 en Coyoacán, México. Vivió como pocas, sin miedo a ser diferente, libre de prejuicios moralistas y falsas hipocresías. Fue reconocida y admirada por artistas famosos como Pablo Picasso, Wassily Kandinsky, André Bretón y Marcel Duchamp, a partir de su muerte, en los años 70’s, el mundo supo quién era ella y conoció su obra. Su infancia estuvo marcada por la tristeza y el sufrimiento, desde temprana edad sufrió de distintos tipos de enfermedades, lo cual hizo que permaneciera bastante tiempo en cama. En el futuro, la soledad de esa época estaría reflejada en sus obras. A partir de esa etapa las relaciones con sus padres tuvieron un gran contraste, por el lado de su madre, se desarrolló una relación ambivalente de amor y odio, a diferencia de la de su padre, la cual fue de cariño y cercanía.

Frida Kahlo, Nueva York, 1939, retrato de Nickolas Muray

A los 18 años su vida cambió para siempre, sufrió un  grave accidente cuando el bus en que ella viajaba fue arrollado por un tranvía, quedando aplastado contra un muro y completamente destruido. Regresaba de la escuela a su casa, junto a Alejandro Gómez Arias, su novio de entonces. Su columna vertebral quedó fracturada en tres partes, sufriendo además fracturas en dos costillas, en la clavícula y tres en el hueso púbico. Su pierna derecha se fracturó en varias partes, su pie derecho se dislocó, su hombro izquierdo se descoyuntó y un pasamanos la atravesó desde la cadera izquierda hasta salir por la vagina. Al respecto, Frida comentaba que habría sido esta la forma brutal en la que había perdido su virginidad. Tuvo que realizarse múltiples operaciones quirúrgicas, un promedio de 32 a lo largo de su vida y usar corsés de yeso de distintos tipos. A partir de ese momento la pintura se convirtió en su tarea diaria, llegando a conseguir su estilo personal tiempo después, el cual se puede definir como expresionista y surrealista con aspectos de cultura popular.

 

Frida Kahlo óleo pintado en San Francisco. El texto debajo del pájaro dice: Aquí nos vemos a mí, a mí, Frieda Kahlo, con mi querido esposo Diego Rivera, pinté estos retratos en la hermosa ciudad de San Francisco, California, para nuestro amigo Albert Bender, y fue el mes de abril del año 1931.


Para aquel tiempo, Frida ya sentía un gran interés por la política y los movimientos artísticos e intelectuales, en donde conoció a su futuro esposo Diego Rivera, muralista mexicano conocido por sus tendencias políticas comunistas. Su amorío que comenzó como una amistad informal, hizo que Frida tuviera un apoyo artístico a su lado, impulsándola a pintar cada vez más. A los 22 años, se casó con él y tuvieron un matrimonio marcado por el amor, aventuras con otras personas, vínculo creativo, odio, un divorcio en 1939 y un segundo matrimonio un año después. Algunos llegaron a decir que fue una unión entre un elefante y una paloma, pues Diego era enorme y obeso mientras que ella era pequeña y delgada. Por otra parte, Frida, debido a sus lesiones, nunca llegó a tener hijos, cosa que tardó muchos años en aceptar.
Las infidelidades siempre estuvieron presentes por parte y parte, a pesar de que se complementaban en otros aspectos. Frida fue una mujer de varios amantes, tanto de mujeres como de hombres. Su amantes más conocidos son León Trotsky, revolucionario ucraniano; y Chavela Vargas, cantante mexicana de origen costarricense. Con esta última se dice que entablaron una amistad especial, en donde la empatía y el erotismo estuvieron presentes.

Frida Kahlo - El autobús, 1929


Un año antes de su muerte, Frida tuvo la oportunidad de realizar la única exposición individual en su país, durante toda su vida. En una de las críticas se dijo: «es imposible separar la vida y obra de esta persona…sus pinturas son su biografía». La exposición fue en la Galería de Arte Contemporáneo. La salud de Frida estaba muy deteriorada y los médicos le prohibieron concurrir a la misma. No obstante, llegó en una ambulancia, asistiendo a su exposición en una cama de hospital. Los fotógrafos y los periodistas se quedaron impresionados. La cama fue colocada en el centro de la galería y Frida contó chistes, cantó y bebió la tarde entera. La exhibición fue un rotundo éxito.
Ese mismo año, le amputaron una pierna, lo cual la sumió en una profunda depresión e intentó el suicidio un par de ocasiones. Su desahogo escribiendo poemas en su diario, relacionados con el dolor y el sufrimiento. El 13 de julio de 1954 su alma descansó, sus restos fueron velados en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México y se cubrió su féretro con la bandera del Partido Comunista Mexicano. Su cuerpo fue incinerado en el Crematorio Civil de Dolores y sus cenizas se conservan en la Casa Azul de Coyoacán, el lugar que también la vio nacer. Ella se despidió con esta frase en su diario: “Espero alegre la salida y espero no volver jamás”.

Frida se mostró en sus pinturas coexistiendo tanto con la vida como con la muerte, también como productora de vida y energía, o como fuente de amor y de sentimientos. Fue sin lugar a dudas una mujer de contrastes muy fuertes, compleja de entender y llena de mitos alrededor de su personalidad. Asimismo, representó sin lugar a dudas un nuevo modelo de mujer que estaba naciendo: autosuficiente, fuerte y de características sexuales andróginas. Para el México machista de aquella época significó todo un cambio, ya que ella adoptó actitudes y rasgos varoniles. Ella  indiscutiblemente, contribuyó en la formación de un nuevo tipo de identidad para la mujer y es reconocida, hoy, como un símbolo.

Frida Kahlo bajo la lente del fotógrafo húngaro Nickolas Muray, quien fue su amigo y amante durante años y la fotografió entre 1937 y 1946.


En la actualidad, las artes han querido retratar su vida y obra rindiéndole homenajes especiales. La película Frida que se estrenó en el 2002, muestra a Salma Hayek en el papel de la famosa pintora. El vocalista de la banda estadounidense Red Hot Chili Peppers, Anthony Kiedi, dedicó la canción “ Scar Tissue” a Frida. Joaquin Sabina la recuerda en su canción “Por el Boulevard de los sueños rotos”, la cual en una estrofa dice: Diego Rivera, lápiz en mano, dibuja a Frida Kahlo desnuda. Su legado sigue vivo entre, los que la admiran por su capacidad de abrazar su propio sufrimiento, los que se identifican con su sensación de ser extraña y rara, los que viven el arte a lo bohemio como ella lo hacía y sobre todo para los que como ella viven libres el presente, sin remordimientos, sin disculpas por ser auténticos.

Frida Kahlo 1907 - 1954

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