Las vidas de Mandrake

fotos aldo novick
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Alberto Wolf

Las vidas de Mandrake

José María Barrios
e n t r e v i s t a


Con una trayectoria ligada a la música uruguaya por más de tres décadas, identificado por la permanencia de su grupo Los Terapeutas en la escena nacional, manteniéndose entre el rock y su profundo amor por el candombe; Wolf encuentra en lo más profundo del blues-rock, la mejor forma de canalizar una temática literaria que muestre lo que es el siglo XXl, “problemático y febril…”


- Parece extraño, tu primer disco fue un casete?


AW Si después salió en disco, pero lo que fue raro es que la propuesta vino del sello discográfico, nos llamaron y nos dijeron queremos grabar con ustedes y con el Cuarteto de Nos, no podemos editar un disco o casete de cada uno, y como éramos amigos y teníamos cierta afinidad no había problema, tuvimos suerte fue la propuesta de Ayui, era el 84, el casete abarataba costos y teníamos editada nuestra música.

- En ese momento ya sentías en tu música la cercanía de Eduardo Mateo

AW Y si Mateo me deslumbro desde lo que hizo con el Kinto, cuando escuche Musicasión 4 y ½, fue otro mundo... Mi amigo Wilson Negreira que nos conocemos de niños y además es primo de Jaime Roos; un día me trajo el vinilo y yo de inmediato me sentí impactado, me preguntaba cómo no conocía eso, sentía además la proximidad con esa música.

Yo venía de escuchar a los Beatles por mis padres, después lo que era Meridiano Juvenil en la radio me acuerdo de Child in time de Deep Purple me volaba la cabeza, pero ya a mis padres no le gustaba mucho esa música. Hasta ese momento yo al candombe lo veía pasar por ahí, no tenía mucha idea de algunas cosas, pero me pegó eso esa proximidad y a partir de ahí de ese impacto empezó toda mi búsqueda, del Kinto a Mateo y sigo metido en eso.

 



- Mateo es como un universo sonoro, candombe, bossa, Beatles, la música oriental y como maneja las letras y más que nada la vocalización.

AW Si Ahí está, es perfecto yo no conozco una canción fea de Mateo, para mí es rock, Mateo es rock, es como un fenómeno de la música, como era el flaco Spinetta, Bob Marley, como esos tipos universales. Me llevó mucho tiempo entenderlo, de donde salen esas mezclas, esa fusión de cosas, de que tiempo sale, me enriqueció mucho, me hizo pensar mucho, para mí la música de Mateo es sinónimo de libertad, me habla de libertad, parece contradictorio, un tipo que andaba pidiendo plata por la calle y a su vez me resultaba totalmente libre o transmitía libertad. He visto muchos músicos importantes, de talla mundial, he hablado con ellos, he tomado una copa con ellos, pero lo de Mateo es mucho más, me impactó tanto que hasta hoy en día me impresiona.

- Eso marcó también a los Terapeutas?


AW Si En parte, porque también somos muchachos de nuestro tiempo, por ejemplo a mí me marcó en punk me llamó la atención, no entendía eso de romper todo a patadas, pero la música claro que si, en un momento vendí todos mis discos de Emerson, Lake & Palmer, Yes, Pink Floyd pero no el de Syd Barret, el que vino después. Consideraba que temas de 10 minutos eran absurdos, The Clash con canciones de tres minutos llegaban más, entendí de qué hablaban, Sex Pistol me gusto después, entendí el mensaje, entendí de qué hablaban, fui una persona de mi tiempo.

Estuve en una banda que se llamaba Los Cortapalo que después fueron los Tontos, en aquella movida del Rock de los 80’s con Leonardo Baroncini en batería, decíamos esta bárbara la fusión con candombe, pero que bien lo de Police o Talking Heads esa cosa más chispeante, todo eso aparece en el primer disco, hay una parte candombera pero también hay un reggae cantado a lo Mateo como parte de esa búsqueda, dentro del fenómeno punk. Y en mí se daban esas cosas, como por ejemplo que era uno de los autores de “Quiero puré”, con eso gane guita y por otro lado tocábamos con los Terapeutas para cuarenta personas. El primer disco se llama Mestizo en todas partes, porque es eso a los mestizos no lo quiere nadie, pero éramos eso mezcla, fusión o como quieran llamarlo.

- Pero también me parece que se daba que para los candomberos eras rockero y para los rockeros, candombero.


AW Claro era tremendo, pero peor el falso enfrentamiento más que nada con cierto sector del canto popular, si hacías rock eras poco menos que un “enviado del imperio”, había gente muy intransigente, yo tengo un amigo Omar Herrera que dijo aquella frase “El canto popular va a morir ahorcado por una cuerda Fender” y fue tremendo por poco lo matan, lo había dicho como algo humorístico con cierta ironía, y le cerró cantidad de puertas, eran como juicios stalinistas.

Le pasó a Mateo que fue segregado, apartado de muchos lugares porque no encajaba en las estructuras del canto popular o de cierto sector del mismo. Era un época muy difícil, complicada, éramos los raros lo mismo le pasaba al Cuarteto de Nos. Ahora es mucho más fácil.

 


- Y después de todo ese periplo y años llegas a un disco como Monstruo (2012), con otro sonido, resultado de esa búsqueda.

AW Los discos siempre fueron como épocas de mi vida como álbumes de fotos, pero creo que sigo teniendo como constante esa inocencia, el mismo respeto por la música que cuando empecé, claro que es otro sonido, vivís cosas distintas, escuchas cosas distintas, pasaron muchos años, todo se refleja en un disco nuevo, aprendes cosas distintas. Pero fíjate que después de Monstruo, hicimos un disco de candombe es como que volvés.


Un disco de candombe con más cultura de candombe, un poco mostrar a las nuevas generaciones que el candombe es accesible, se puede elaborar de diferentes maneras, se pueden encontrar formas de acceder al candombe para músicos blancos como nosotros. Lamentablemente hay muchos músicos negros buenísimos que no pueden entrar en los circuitos de música, como que no pueden salir del gueto, es lamentable.
Yo salí este año en una comparsa por primera vez en mi vida, había escrito alguna vez, pero ahora quería salir ver cómo era por dentro y te das cuenta que en el carnaval el candombe es como el pariente pobre.


- Lo que pasa es que faltan políticas culturales como soporte, para que no se quede solo en las llamadas y el carnaval.


AW Claro, yo en los ensayos me quedaba mirando a los integrantes, al gramillero, la mama vieja, el cuerpo de baile y atrás de cada personaje hay un bagaje histórico-cultural enorme, en las comparsas de verdad hay tradiciones que se transmiten de generación en generación. Ves en la televisación que te pasan más a las vedetes y no se fijan en el arte de los otros integrantes; hay mucho trabajo, mucha historia, es realmente una riqueza patrimonial, que por suerte en muchos casos se sigue, el toque característico de cada grupo, por decirte algo.


Faltan muchas cosas, defender ese patrimonio, apoyar a los maestros como el Lobo, Malumba o el Nego, que enseñen el arte del toque, que llegue a la universidad y a todo el que quiera aprenderlo. Bueno, también nos pasa con el grupo algo raro, hacemos un concierto básicamente de candombe y va gente…, pero cuando la propuesta es más rockera va mucha más gente, es como que no tiene convocatoria el candombe, lo mismo le pasa a otros grandes como Rada, Roberto Darwin, le pasaba a Jorginho, no sé qué pasa….

 


- Como Llegas a los Druidas?


AW Increíblemente llegué de casualidad, estábamos tocando con los Terapeutas en el Museo del Carnaval en un festival, y estaba una banda Oro y me llamó la atención el baterista (Federico Anastisiadis) un muchacho joven, tocaba una onda Mitch Mitchell o Ginger Baker, le seguía los fraseos al guitarrista, una onda muy polenta, realmente me impresionó. Después nos conocimos y le gustaba toda aquella onda del Delta Blues, Keef Hartly, John Mayall, esa onda que a mí siempre me gustó mezcla de rock y blues.


Otro día me invita el guitarrista Juan Pablo Chapital a cantar unos temas, y veo un bajista (Nacho Etcheverria) con un Rickembecker!!! que además se tocaba todo, a las dos semanas me invitan los Buenos Muchachos y me lo encuentro a este bajista y le comento del baterista y resulta que eran amigos entonces quedamos en juntarnos y como necesitábamos otro guitarrista aparece Ignacio Iturria y de primera sintonizamos, como que nos encontramos tocando lo que nos gustaba, fue espontáneo.


Ojo, no quiere decir que con Los Terapeutas no voy a seguir, tenemos 10 discos grabados, conocemos el repertorio de memoria, tenemos una dinámica de trabajo, pero yo necesitaba otra cosa. Había empezado a escuchar otra vez a bandas como Trapeze, Humble Pie, o Deep Purple con Glen Huges, o a los viejos bluseros como Slim Harpo o Huber Sumlin, algo más crudo y también a Frank Black con los Catholics o los Strokes.


- Eso te lleva también a escribir diferente?


AW Y si, capaz que es la necesidad de decir otras cosas, o son los años (risas), la vida, lo que pasa a tu alrededor, por algo sentí la necesidad de algo más descarnado, por algo volví a escuchar esas músicas y a querer tocarlas, por eso lo que conseguimos con Los Druidas me encantó, pensamos grabar en mayo y mientras se pueda seguir tocando, ya que todos tenemos proyectos en paralelo.


También te digo que no significa perder la musicalidad, este proyecto tiene también todo lo que vine haciendo hasta ahora, todo lo que aprendí, yo que sé. Por ejemplo Jimi Hendrix para mi es la Biblia, inventó todo, no solo en la guitarra, las canciones, como componía como cantaba y decís… murió a los 27 años!!!
Lo mismo Bob Dylan, están más allá de todo, es lo que me pasa con Mateo, te repito para mi fueron y son (en el caso de Dylan) hombres libres, te hablan de libertad.

 

fotos aldo novick

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