Bob Dylan discurso de aceptación Premio Nobel

Bob Dylan discurso de aceptación Premio Nobel

Bob Dylan y su discurso de aceptación del Premio Nobel

Dylan tenía plazo hasta el 10 de junio de 2017 para presentar su discurso de aceptación por el Premio Nobel, condición para recibir los casi 900 euros del premio. Cifra que al artista, a esta altura de su carrera y fortuna, seguramente no le quita el sueño. Estuvo ausente de la ceremonia en diciembre pasado; en su lugar concurrió la cantante Patti Smith, interpretando algunos de sus temas. La Academia sueca informó el recibo de dicha condición; Dylan envió un texto de siete páginas. Sara Danius, secretaria de la Academia, se mostró satisfecha, expresando: "El discurso es extraordinario y, tal como se esperaba, elocuente.”


"Cuando recibí el Premio Nobel de Literatura me tuve que preguntar cómo mis canciones están relacionadas con la literatura. Quise reflexionar sobre ello y ver dónde estaba esa conexión. Si regreso al principio de todo, creo que debería comenzar con Buddy Holly", palabras incluidas al comenzar su disertación. Mencionando personajes como Sócrates, "La Odisea" de Homero, el Quijote, Platón y obras de Shakespeare, entre otros.


El sábado 1º de abril, en una reunión privada y secreta, sin cámaras, en Estocolmo, Darnius y Dylan; en la oportunidad, el artista recibió el Nobel de manos de los académicos. Había quedado pendiente un trámite, su discurso de aceptación.
El 4 de junio, Bob Dylan grabó en Los Angeles, California, su discurso de aceptación y lo envió a la Academia. En su discurso, Dylan comienza reflexionando acerca de la importancia que tuvo Buddy Holly en su vida. Dylan, cuenta: "era todo lo que yo quería ser y no era". Narra con detalles la única vez en la que vio en vivo a Buddy, cuenta cómo su ídolo lo miró a los ojos y él sintió como si le hubiera transmitido una energía única, esto ocurrió un par de días antes del accidente de avión en el que falleció.


Repasa libros que son parte de su vida, menciona Don Quijote de la Mancha (1605), Robinson Crusoe (1719) y Los viajes de Gulliver (1726) de los cuales dijo "estas lecturas le dan a uno herramientas para entender la vida, la naturaleza humana y un estándar sobre el cual medirlo todo" porque su poética y temáticas han influenciado la música directa e indirectamente.
El discurso se centra en tres clásicos de la literatura que lo han acompañado durante todo su proceso compositivo: Moby Dick (1851) de Herman Melville, Sin novedad en el frente (1929) de Erich Maria Remarque y La Odisea (Siglo VIII A.C) de Homero. Dylan afirma que siempre quiso hacer canciones como nadie más las escribió y detalla las historias, temas y visiones de cada uno de los libros y cómo estos lo impactaron; el coraje, el temor, la valentía y el desasosiego.


“Nuestras canciones están vivas en la tierra de los vivos. Pero las canciones no son como la literatura. Están hechas para ser cantadas, no leídas" agrega el músico. "Las palabras en las obras de Shakespeare están hechas para ser actuadas en un escenario. Así como las letras están destinadas a ser cantadas, no leídas en una página. Y yo espero que algunos de ustedes tengan la oportunidad de escuchar algunas de estas letras de la manera en que están concebidas para ser oídas: en un concierto, en un disco o de cualquier forma en la que la gente escuche música en la actualidad. Así que retomo a Homero una vez más, él dice 'Cántame, oh Musa, y ve contándome la historia” Dylan.

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