Muzungu blues, Tato López

Muzungu blues, Tato López

Muzungu blues
Diario de viaje por África
Tato López


Corrección: Maqui Dutto
Diseño de cubierta: Genoveva Pérez Volpe
Fotografía de la página 429: Leo Barizzoni
Distribuye Gussi
429 páginas

Llegó el libro a la redacción y comencé a leerlo. Al poco rato le hago un comentario al editor y me dice: “¡¿Ya vas por esa página?!”. Así de ameno es este libro. Más que el resultado de un viaje -a ese continente del que tan poco conocemos-, estas 429 páginas nacen de un abrazo que faltó.

Y tengo la certeza de que al África también le falta nuestro abrazo. Gran relator de sentimientos, Tato aprende a darse el tiempo de escuchar y escucharse en el camino. Y trasmite más, mucho, mucho más que las sensaciones de ese primer viaje al continente que nos vio nacer como especie. Nos trae recuerdos, conversaciones con otras gentes y de otros lugares que también conoció y entonces este diario de viaje se amplía y nosotros también resultamos ser viajeros del mundo, mochila a cuestas. Mochila con nombre de mujer, cargada de vivencias, de agua en botellitas y de fruta del lugar, que conoce hostels, boda-bodas, matatus... Sí, con este libro también se aprenden palabras que “disimulan” ser extranjero en tierras africanas.
Un libro que nutre. Como el agua de coco.

Dice Tato: “El escaso conocimiento y formación teórica que tengo del arte de escribir tiene de bueno que no admite la homogeneización de los textos, que no me atrapo en formalismos, que no reconozco oficialismos, saberes, cepos, barreras, y sí me permito aletear caprichos, mensajes encriptados, síntesis arbitrarias, criterios erróneos, sutilezas evidentes, en la aventura de hacerlo como me salga.
Cuando escribo no tengo nada que ver con el del básquet, que disfrutaba en busca de la excelencia profesional y, por si fuera poco, la obsesión de ganar en la competencia. Cuando escribo es como cuando viajo: mi compromiso es con lo que se me antoja a cada minuto.”

Viajar puede ser un acercamiento crítico a la larga jornada del ser humano, un intento por entender las relaciones de dependencia entre regiones y sus conflictos. Es una oportunidad de enriquecer lo parcial en busca de lo total.
Viajar es abrir la puerta del conocimiento.

En la breve noche humana, los caminantes iniciados en los secretos del mundo son quienes encienden los faros. Y en el andar, único e irrepetible, lo que sus ojos descubren es lo que su alma buscaba. Copyright - Horacio López

Publicidad

728x90 todomusica