Oración del bardo

Oración del bardo

Oración del bardo

Y si al caer el día sientes la arena del reloj
en vano discurrir durante incontables siglos
y nadie responde a tu presagio alrededor
no creas que la verdad hoy te ha vencido
ni dejes el ánima penar en sombras.

Con pasión te diste, mas ea! está próxima la batalla:
honra a los tuyos y mira cierto; reúne las huestes
del amor cultivado, y no olvides regar, una vez más,
esos tallos que se anuncian floridos.

Así como quien de tal o cual ciudad supo ser digno,
sé valiente, acércate al difícil espejo, espejismo;
es sólo un sueño lo que dejas, y es pobre
la vida que nada ha soñado ni perdido.

¿oyes el son de los pájaros esta mañana?
¿te hace feliz la polifonía de sus dones?
A la vera del alma enciende la hoguera del tiempo
y abraza el milagro de los que siempre has querido.

Al regreso, no olvides seguir el verso que ayer
—hace innumerables años— trazaste apenas: destello
de larvas junto al río, canoíta, lápiz rojo, dedos niños.

Verás que nada es distinto, aunque ya todo es olvido.
Aún así, el dulce vino del corazón derrama sonidos
cuando las aladas voces hablan secretos al oído.

Y si al caer la noche aún discurres en la arena del reloj
no creas que la verdad hoy te ha vencido, ni olvides
regar, una vez más, esos tallos que se anuncian floridos.

Luis Bravo Puesta en voz, Ale Tuana, Diego Cáceres. Video LaRabona films, edición Joaquín Bravo. Recital en vivo La Tinta de la Yunta Sala Hugo Balzo, SODRE, Montevideo 28 de julio 2016.

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