Juanita Fernández en vivo

Juanita Fernández en vivo

Juanita Fernández:
Como un pájaro libre…de libre vuelo

Pájaros
Zavala Muniz
Martes 14 de mayo, 2019

Juanita Fernández: Vibráfono, voz, guitarra, live set, efectos acústicos
Felipe Aunchain: Sintetizador
Andrés Pigatto: Contrabajo y técnicas extendidas
Felipe Badaró: Batería
Sonido: Gonzalo Novoa
Iluminación: Santiago Pastor

por José María Barrios


En tiempos de inmediatez, streaming o lo más fácil y rápido de consumir, el intenso y altamente creativo trabajo de Juanita Fernández es reconfortante, tratándose de una artista independiente (en cuanto a dependencia de grupo, sello o empresa de producción).
Desde la edición de su fonograma Pájaros, innovadora en el formato pen drive, cuidada en todos los aspectos de presentación, estética, diseño e información (ver entrevista de mayo), hasta la presentación en vivo del mismo. En concierto, los detalles fueron cuidados al extremo; lo más importante es que todo, sonido, iluminación e interpretación instrumental, estaban puestos al servicio de cada composición, cada músico interpretaba el acompañamiento, la melodía o el recurso sonoro en función de cada pieza, y se escuchaban como parte integrante de las canciones.

No faltaron los pasajes solistas, pero como parte natural de las armonías planteadas. Muy buenos instrumentistas que no cayeron en la tentación empujada por el ego de “hacer una de más”. La sutileza de los teclados en la elección de los timbres, los fraseos de contrabajo y batería pero manteniendo la sólida base rítmica imprescindible. El manejo de las variables que van desde lo folclórico a pasajes jazzísticos, efectos no tradicionales como recipientes con agua, láminas de metal o computadoras, pusieron de manifiesto el crecimiento como multiinstrumentista y vocalista de Fernández, además manejando los tiempos del recital para mantener sin decaimiento la atención de la audiencia.

Pocas veces se puede encontrar en Montevideo un concierto de estas características; creatividad, excelente interpretación, esmerado entorno ambiental, y un gran trabajo de investigación porque, aunque no lo parezca, lo simple y elemental del canto de los pájaros resulta complejo en cuanto a la construcción musical. Y Juanita bien lo sabe…

 

 

Su trabajo está editado en soporte pen drive, ofreciendo una mayor calidad de sonido. Diseñado en material transparente, con detalles en metal plata. Una cajita con polifón donde se guarda el pen drive y dos librillos con información del trabajo, ficha técnica, sobre los temas y pájaros.

Zorzal
El pionero. Él fue el primero que apareció, una madrugada en Buenos Aires. Lo intentamos grabar dos veces, de diferentes maneras, pero no se dejó. La música no encontraba autonomía, no caminaba. Pensé: “No va en el disco”. Hasta que la tecnología pudo sustentar su canto y logró su transformación. Es el pájaro que tiene estilo propio, salvaje y arrogante. Cada uno lleva su canto, su forma, su carácter.

Viudita
La poderosa Viudita no mide más de 10 cm. de alto. Esta criatura pone sus huevos, cría lo necesario a sus pichones para luego emprender su vuelo solitario.
Lo que aparece al inicio de la música es una recreación de su canto. Así, un Fa # repetido con grandes pausas entre un evento y otro. Guarda un potencial en la repetición sostenida de un sonido con poca intensidad en sonoridad, llevando así todo el peso de la intimidad. La energía en sostener lo sutil y ser escuchado, se traduce en que todos la conocemos. La perseverancia que se impone con toda su descarga, da cuenta de la fortaleza interior que lleva este ser en su ínfimo tamaño.

Águila
Primero describe dónde vive el rapaz. El desarrollo de la música es justamente el desplazamiento, la persecución de una presa y su regreso. El poder de la determinación. El Águila es la Ley que se respeta sin excepción.

Sabiá
El complejo Sabiá. Este pájaro con su amplio espectro en el canto es el más técnico y matemático de los pájaros del disco. Él, en su estructura general del canto, contiene una modulación donde realiza una frase en una “tonalidad” y la siguiente en una “tonalidad” muy cercana. También métricamente, en una primera frase saca una unidad y la devuelve en la siguiente. Esto llevó al juego del texto, sobre la sabiduría de las proporciones asimétricas y la belleza de la irregularidad. Esa proporción natural que llevamos, la información que va por dentro, merece ser escuchada.

Mirlo
El enigmático y misterioso Mirlo. En esta música se utiliza el canto del Mirlo Común y el Mirlo Charrúa. Lo que se escucha y desarrolla es la introducción de un intento de música. Este material es tan rico en su repetición que merece quedar así. Luego de tres páginas escritas, nos quedamos con la primera. Del poder del aburrimiento deviene lo fantasioso y el deslumbre. El Mirlo tiene una estructura polirrítmica natural de cinco contra dos en su canto. Es por ello que exploramos esta característica durante el tema. Tanto la melodía como la progresión ascendente, que se van intercalando, son textualmente extraídas de ambos Mirlos. De ahí la dualidad del enigma minimalista y la veta metalera de la música.

Teros
Los Actores. Los Teros, tanto en su sonoridad como en su aspecto, son los más persuasivos e intimistas, son los Punks de los pájaros cotidianos. Poseen sus púas, y sobre todo el acecho. Su componente dramático los convierte en inteligentes y estrategas, dado que ellos amenazan y acechan haciendo creer que el nido está muy cerca pero no es más que un engaño. Así, el uso de la mentira los protege, sin necesidad de usar sus púas, de las cuales son conscientes tanto como las víctimas. Lo interesante de ellos es, no sólo su sonoridad metálica, sino la gran orquesta tecno que montan cuando están en ese momento de locura teatral. Ellos volarán sobre ustedes hoy y las chapas colgadas serán sus voceras. Guarda!

Tembleque
Tembleque no es un pájaro. Es un yuyito. Tali Kimelman, en su libro Baño de Bosque, me pidió que musicalizara una de sus páginas, donde aparecen fotos de yuyos de bosque y me tocó el Tembleque. Repito, no es un pájaro, pero vive en el mismo espacio. El Tembleque abre una nueva posibilidad: el entrono y todo lo que vincule a la naturaleza, a la biología, a la física, a la ciencia en sí. Las matemáticas, la música. Este texto es un Haiku (estructura poética japonesa), con una escala de 5- tonos bastante peculiar. Habla del arte de temblar, del arte de tener miedo.

Martineta
Este Martineta fue escuchada en el Río Uruguay. Como todos los seres, su canto primario es un llanto. Ella llora y es folclore, es una copla y es rock. Esta música nos demandó mucho trabajo para poder sustentar el final, es pesado, intenso, un río crecido, abismal, así como el llanto.

Tordo
Estructuralmente la música contiene parte del canto del Tordo Común como secuencia armónica. El inicio responde al canto del Tordo Músico, que no posee el mismo comportamiento que el Tordo Común. El texto alude al carácter parasitario y abandónico de este último, donde deja sus huevos en nidos ajenos y ahí nace ese pichón extraño. Habitualmente en nidos de Gorriones, donde la Mamá Gorrión hace todo por alimentar a este hijo aún más grande que su capacidad de traer alimentos a sus hijos naturales. Eso no se cuestiona, está en el nido y es uno más. Es una condición, los Tordos Comunes son fieles a su naturaleza y aunque los críe la Gorriona más guerrera y amorosa, luego serán como cualquier Tordo. No pueden elegir. Nosotros los humanos podemos elegir… y de aquí el nuevo verbo que surge de esta música: Serser… “El que no quiera ser, serserá a su manera.”

Hornero
El arquitecto. Aquí se utilizan dos aspectos: el acelerando de su canto y las proporciones del nido, junto a la forma de construcción. Si contamos la introducción como una sección y el tema como otra, así como las partes internas de tema, la música estructuralmente está en proporciones áureas. El material de la improvisación son los accelerandos y el trayecto de meterse en un espiral (principio arquitectónico del nido). Las frases musicales son circulares y van sucediendo con mayor intensidad hasta que se vuelve irremediable cerrar la esfera. La sensación es de introspección continua, de entrar en un espacio fresco, oscuro y a salvo. Afuera la tormenta y adentro la serenidad.

 

 

Entrevista a Juanita Fernández publicada en tranvias.uy

 http://tranvias.uy/ventana/item/juanita-fernandez.html

 

 

 

 

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