Camarón de la Isla

Camarón de la Isla

Camarón, de la Isla al mito


El flamenco desde la señal Netflix llega a una inmensa platea que seguramente en muchos casos lo desconocen. Como el jazz, cuenta con una pléyade de fieles por todo el mundo, pero no deja de ser un público minoritario. Escudier espera que bajo este nuevo formato la voz y la personalidad de Camarón de la Isla, nacido en San Fernando, Cádiz en 1950 y fallecido en Badalona en 1992, “permita que se acerque a este arte mucha gente que nunca lo ha hecho”. Son seis capítulos recorriendo la vida y obra de Camarón. Dirigida por el gaditano José Escudier consta de seis capítulos y es la primera vez que Netflix asocia su nombre a un documental en España.

Para el director José Escudier, el artista “era una persona familiar al que le pesó mucho que le divinizaran”. Al tratarse de una serie de larga duración, el documental producido por José Carlos Conde, de Mediaevents, permite trazar una antropología del flamenco. Camarón, de La Isla al mito aparece poco después de otra producción de Conde, titulada Camarón, flamenco y revolución. La diferencia radica en que el hilo conductor de esta segunda se encuentra en la voz de Juan Diego, mientras que la estrenada este mes se apoya en un gran número de personas que conocieron a Camarón -se ha entrevistado a más de 70-, lo que permite bucear en el carácter del genio isleño y también “permite adentrarnos en la evolución del cante desde los años 50”, explica Escudier. Las voces de Lela (su amiga de la infancia), Curro Romero, Tomatito, la familia Carmona, Lolita o Carlos Herrera recorren un documental para el que se ha digitalizado el archivo familiar compuesto de fotos, agendas y libretas, todo lo que Camarón fue grabando en los años 80, las anotaciones que hacía. Presentado de una manera artesanal e innovadora.

 


Camarón murió en Badalona a los 41 años (.)
Escudier, en una reciente entrevista, manifestaba que “en la serie vemos a Camarón como era, al desnudo, con su timidez, su grandeza como artista. Una persona muy familiar y, como dice Josemi Carmona en el documental, alguien al que finalmente le pudo el personaje. Que lo divinizaran, que lo nombraran rey, patriarca del pueblo gitano, era algo que le pesó muchísimo. Él nunca quiso ser Dios de nada ni de nadie. Cuando las gitanas se acercaban con los niños en los brazos para que les tocase la cabeza y quedaran bendecidos, Camarón se acongojaba mucho, se ponía a llorar y replicaba que el único que curaba era Dios”.


La serie se estrenó completa en la Factoría Cultural, un innovador proyecto levantado en pleno centro de la barriada de las Tres Mil Viviendas de Sevilla, en un auditorio donde se dieron cita las familias que crecieron con las canciones de Camarón y para quienes hoy sigue siendo un “verdadero mito, un auténtico dios del flamenco”. La proyección de los capítulos estuvo marcada por la fiesta y la alegría que se respiraba en la grada, que respondía con palmas cuando un fragmento musical aparecía en pantalla.  “Este barrio es muy conocido por sus debilidades y muy desconocido por sus fortalezas”, señaló María del Mar González, comisionada del Polígono Sur, en referencia al fuerte vínculo que existe allí en torno al flamenco. Estamos ante una gran oportunidad para hacer desaparecer los muros que nos aíslan del resto de la ciudad. Necesitamos más razones para que los sevillanos vengan al Polígono Sur y pierdan el miedo a este barrio, y la programación cultural de este espacio es una de ellas”, añade.

 


En el corazón del barrio, en la zona más miserable conocida como La Vegas, un enorme mural con la imagen de Camarón saluda cada día a los viandantes. Con un desempleo que se aproxima al cien por cien de sus habitantes adultos, bandadas de niños recorren las calles casi sin asfaltar mientras decenas de toxicómanos se desperdigan por los portales. Al mismo tiempo, por todas partes se escuchan palmas y cantes flamencos, porque en los circuitos artísticos las Tres Mil Viviendas siguen siendo sinónimo de creatividad, mientras que para el resto de Sevilla lo es de exclusión social. El estreno del documental sobre Camarón se ha convertido en un incentivo para esta barriada que lucha con toda su energía para eliminar los estigmas que pesan sobre ella. Como asegura Luis Orozco, vecino de la zona, “Camarón es para nosotros como nuestro dios particular y el flamenco nuestro arte ancestral. Gracias a estas iniciativas estoy seguro de que muchos chavales de aquí se van a plantear intentar alcanzar su emancipación siguiendo los pasos de referentes como Camarón. Tienen un modelo al que imitar”.

El director de este documental, José Escudier, ha apostado muy fuerte por este documental. Cabe resaltar, que se trata de la primera serie documental española que emite Netflix, y llega para conocer más a fondo esta cultura, como también, para abrir la puerta del flamenco a toda esa gente que no lo conozca y puedan sentir esa magia. En la serie, cabe destacar que no aparece la imagen y voz de Camarón, sino que también dan sentido a la misma, los diferentes artistas que han compartido y han significado mucho para él, como son, Paco de Lucía, Enrique Morente, el Caracol, Lolita, Tomatito, etc.

 

Camarón de la Isla con Paco de Lucía, 1971


Documental que cuenta con un total de seis capítulos donde se muestran algunos aspectos novedosos del artista hasta ahora desconocidos, que tampoco aparecieron en la película “Camarón”, como por ejemplo, el por qué de su tatuaje de la estrella y la luna, -entre otras tantas cosas-.
El 2 de julio se cumplieron 26 años de su muerte, coincidiendo con el aniversario de su fallecimiento, el Centro de Congresos acogerá el preestreno de una serie que consta de seis capítulos de 55 minutos de duración cada uno de ellos, y que fueron proyectados en dos días.

 

Publicidad

728x90 todomusica